
¿Qué es lo que hace a un empaque exitoso? Existen algunos aspectos que deben considerarse en el diseño de packaging y que no deben tomarse a la ligera, pues así se evitan errores que puedan ser costosos para la empresa.
Se transparente
Aunque menos es más en diseño, no siempre es aplicable. Saturar de información es poco atractivo, abrumador y confuso, pero siempre hay que mantener todo sencillo. Una forma de hacerlo es a través de íconos, pues comunican bien las principales características del producto.
Debe ser relevante
El mensaje debe ser claro, el packaging no debe confundir al público acerca de lo que se está vendiendo. Las personas tienen expectativas cuando se trata envases, de hecho, el embalaje puede resultar un peligro si no está bien diseñado, por ejemplo, el packaging de Fabuloso ha sido criticado por tener el aspecto de bebida.
Mensaje balanceado
A nadie le gusta los mensajes contradictorios. Por ello una jerarquía clara en el mensaje ayuda a comunicarse. Es poco probable que un consumidor busque tan de cerca como uno, por lo que es vital atraer su atención y mantenerla.
Materiales adecuados
Los materiales de buena calidad indican precisamente eso, pero también debe considerarse al medio ambiente en el diseño de sus envases, pues a muchos consumidores les gusta contribuir para para salvar el medio ambiente, por lo que buscan embalaje compacto, biodegradable y reciclable.
Fotografías o ilustraciones
Debe tenerse cuidado para representar al producto de la manera más honestamente posible, las imágenes pueden usarse para hacerlo, por ejemplo, al mostrar un estilo de vida con el producto.
Posicionan a la marca
Un packaging debe generar lealtad y la confianza, elementos en los que se basan las relaciones. Las personas se sienten más cómodas cuando están familiarizados con algo, por lo que los mensajes de marca deben ser coherentes, contar con un estilo gráfico establecido y profesional para dar confianza a los consumidores.
Fácil de usar
Si bien la estética del packaging es importante, es no lo es todo, por lo que deberá ser fácil en su uso. Si es difícil de abrir sólo frustrará al cliente y hará que no lo vuelvan a adquirir.
Prototipos no probados
El diseño está acabado sólo cuando su uso no es complicado, por lo que el packaging debe ser algo ya probado, un diseño que no produzca errores de uso del producto, de lo contrario disgustará. De ahí la importancia de probarlo para conocer si funciona y luego enviarlo a producción.
Ser apto para los minoristas
Es preciso saber si el diseño es fácil de almacenar en comercios minoristas, pues representan un punto de venta y de no contar con él, la empresa pierde dinero. Consultar a los distribuidores del producto para saberlo es una opción.
Control de calidad
Uno de los errores más frecuentes es cuando se olvida incluir algún elemento (quizás el código de barras o algún ícono importante). Antes de enviarlo a producción, hay que asegurarse de que no tenga errores tipográficos o de otra naturaleza.
Fuente: Paredro
Lima, Perú
Edición 31