
Perú fue uno de los países de América Latina con más casos de coronavirus (agente causante de la COVID-19), con sus consecuentes fallecimientos. Esta situación originó, en su momento, que los ataúdes de madera que se comercializaron en el país fueran insuficientes ante la gran demanda.
Por este motivo, los ataúdes de madera fueron reemplazados por otros de cartón, debido a la escasez de los primeros.
Frente a esta realidad, la empresa fabricante de cartón corrugado Carvimsa (Cartones Villa Marina S.A.), con sede en Lima (Perú), entregó desde inicios de abril pasado un millar de ataúdes de cartón a Mapfre y Campo Fe, empresas que administran cementerios privados, a razón de 100 dólares cada uno.
“Estamos buscando también alguna institución que realmente necesite para hacerles una donación de estos ataúdes”, comentó una portavoz de la citada empresa. Las cajas de Carvimsa pueden soportar hasta 100 kilogramos, tienen 1,90 centímetros de largo y pesan 13 kilos.
Opción más barata
Los ataúdes de cartón son hasta tres veces más baratos que los de madera, se producen en serie y no contaminan, pero chocan con las imposiciones del rito de la muerte (como ocurrió en Argentina y Chile). Las barreras apenas se han erosionado en los países más afectados por la COVID-19.
En Ecuador, sobre todo en la ciudad de Guayaquil, producto de la pandemia por la COVID-19, los cadáveres se acumularon en las viviendas y en las puertas de los hogares, la espera de que los servicios funerarios fueran a recogerlos, pero había escasez de ataúdes. En tal sentido, los fabricantes de cajas de cartón reaccionaron.
“Decidimos fabricar ataúdes de cartón”, reveló Gonzalo Velásquez, gerente general de Papelera Nacional. Siete de las mayores empresas del sector obsequiaron 5.000 féretros de cartón para las víctimas de coronavirus en una veintena de ciudades.
Por su parte, Alejandro Faks, propietario de la empresa argentina Restbox, la única firma de América Latina que se dedica exclusivamente al diseño y fabricación de ataúdes de cartón, sostuvo que este producto no contamina porque no tiene lacas ni barnices y la capacidad de fabricación es casi ilimitada.
Sobre el “shock cultural”, el empresario manifestó que pueden brindar como alternativa meter la caja de cartón dentro de un ataúd de madera alquilado o cubrirlo con una manta papal.
“La madera, por sí sola, tampoco es impermeable. Lo que es impermeable es la caja metálica que va dentro del ataúd -la cuna de latón que va sellada y soldada- que es de fácil confección y elaboración. La demora y el costo está en el ataúd de madera, que en Chile se elabora prácticamente de manera artesanal por maestros carpinteros”, dijo Cristian Cáceres, jefe de proyectos de la cartonera chilena Paper Project.
Fuente: El País (España).
Edición de Armando Cuyubamba Pereda (Pack Perú News).
Lima, Perú.
Edición 47.