
Imagínese que el cliente llega a una tienda de autoservicio y se para frente a un anaquel en donde hay decenas de artículos similares a su producto. ¿Cómo logra que en pocos segundos elija su marca y no a la competencia?
Un buen packaging puede hacer brillar más que el resto a su marca, pues, en muchas ocasiones, es la primera experiencia que tiene el consumidor con el producto, y se da visualmente o al palparlo. Adicionalmente, cuando el diferenciador no está claro, el diseño del envase influye totalmente en la decisión de compra. Así lo sostiene Juan José Mora, CEO de Atlantia Search, un market place de investigación de mercados en la nube.
Cuando las opciones de compra son abundantes y variadas, la mejor forma de atrapar la mirada del cliente y ganar su preferencia es a través del packaging, sin dejar a un lado la calidad.
Pero cuidado, es importante que sea diseñado por un profesional; si lo deja en manos de un inexperto puede afectar las ventas y el branding de su marca, y aún más grave, cometer irresponsabilidades económicas y legales.
Antes de lanzar un producto al mercado o renovar su imagen, es necesario validar si el diseño realmente conecta con los consumidores, si es un diferenciador y si construye la marca de la forma deseada. De entre los más de 30.000 productos que entran al mercado cada año, entre el 80 % y 95 % fracasan, y una de las razones principales es la falta de mejoras en el empaque, además del producto en sí mismo, agrega Mora.
Para tener en cuenta
Por esta razón, su meta es crear un packaging que atrape la mirada de más de un consumidor y que sea el primer paso para fidelizar su consumo. Para lograrlo, procure que cuente con estas características:
Facilidad para abrir y almacenar.
Posibilidad de resellarse.
Capacidad para extender la vida del producto.
Transportación sin complicaciones.
Código de barras e información nutricional (información clara y precisa).
Diseño personalizado e innovador.
Fabricado con materiales sustentables.
Dirigirse a un segmento de mercado.
Despertar emociones para conectar con el consumidor.
Comunicar la identidad de la marca con el diseño.
Fuente: Entrepreneur
Lima, Perú
Edición 32