
Hogares y consumidores que buscan productos con vida más larga, fáciles de almacenar y que en sus etiquetas provean la mayor cantidad posible de información, son los propulsores de la pujante industria de los empaques, que está volcada a la innovación y que en el mundo factura unos US$500.000 millones.
Colombia no es ajena a este fenómeno y, por eso, cuenta con más de 600 empresas que producen envases y otras 50 que fabrican máquinas para esta industria. Tan solo las 20 más grandes facturaron el año pasado $2,3 billones.
Patricia Acosta, fundadora de la feria Andina–Pack y quien es una conocedora de la industria del empaque, explica que las nuevas tendencias de consumo son las que marcan la parada de este sector, que debe producir envases amigables con el medio ambiente, fáciles de utilizar y que traigan tecnología especial, como tapas difíciles de abrir para los niños, en el caso de medicinas.
De la producción mundial de empaques, 6% se produce en América Latina. No obstante, esta es una de las regiones del planeta en donde crece más rápido este sector, debido a que cada vez cuenta con consumidores más sofisticados y exigentes.
Cálculos de un estudio encomendado por Acosta indican que el consumo per cápita en empaques en Chile es de US$153, en Brasil de US$98, en México de US$84, en Argentina de US$60 y en Colombia de apenas US$32.
A nivel global los empaques de cartón y papel son la categoría predominante con una participación del 31,1%. En América Latina los empaques plásticos rígidos, incluido las botellas de Pet, son los que lideran. Esto debido al crecimiento en el consumo en bebidas como agua, jugos y gaseosas.
Fuente: Dinero