
Como advierte el refrán, los productos dirigidos al consumidor millennial deben ser buenos y también parecerlo. Este efecto lo logrará su empresa cuando le preste atención al diseño y contenido informativo del empaque.
El peso de las apariencias en esta generación está documentado en múltiples investigaciones. En Costa Rica, la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) lanza alertas con novedades sobre este tema e imparte cursos para que los exportadores desarrollen empaques cuyo fin sea facilitar su colocación en nuevos mercados.
“El diseño del empaque puede ser utilizado como una fuerte herramienta de ventas, ya sea para un producto consolidado o uno al cual se busque un posicionamiento en el mercado”, explica Karina López, coordinadora de Investigación de Mercados de Procomer.
Otros tres especialistas coinciden con López y afirman que algunas marcas locales pueden servir de inspiración, como los productos de Café Britt, de Bioland y las diferentes presentaciones de las cervezas artesanales.
A probar
El poco apego de la generación millennial hacia empleadores también se extiende a las marcas: este grupo de consumidores está siempre dispuesto a explorar productos y servicios más afines a su estilo de vida, que capten su atención por las diferentes vías de contacto.
En el punto de venta, ese efecto de atracción lo debe ejercer la cobertura de manera integral: desde la apariencia hasta los materiales y su ubicación en el estante.
Por esto, José María Calvo, socio director de la agencia Double Digit, afirma que el empaque es la tarjeta de presentación y el principal diferenciador de su oferta.
“Es la puerta de entrada de una marca hacia el consumidor. Marca el tono, el lenguaje y el estilo con que comenzará la interacción con la marca. Estamos dispuestos a pagar más por productos con buen empaque, porque refleja que la empresa se preocupa genuinamente por la calidad”, asegura Calvo, quien forma parte de la generación millennial.
Por su parte, Alberto Quirós, director creativo general de la agencia de publicidad jotabequ, afirma que las diferentes poblaciones pueden ser atraídas por empaques con características particulares, pero en este caso, los jóvenes buscan que los valores del producto emulen los suyos.
Fuente: El Financiero (Costa Rica)