
La inocuidad alimentaria es la garantía de que un producto alimenticio no causará daño al consumidor cuando se prepara o es ingerido y según la utilización a la que se destine.
Esta condición es un importante desafío del packaging, advirtió Silvio Colombo, CEO y cofundador de Teckdes, durante el webinar titulado “La pandemia brinda oportunidades para la innovación de empaques”, el cual fue organizado por el Instituto Argentino del Envase (IAE).
En su intervención, el especialista destacó las propuestas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), la Organización Panamericana de la Salud, y la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) sobre la inocuidad alimentaria.
Seguridad alimentaria
La FAO ha determinado en su informe “Seguridad alimentaria bajo la pandemia de la COVID-19” que el grado de exposición de los países ante el riesgo de disrupción del suministro doméstico de alimentos dependerá principalmente de las características de los países ante limitaciones de acceso.
Estas restricciones se enfocan a insumos intermedios para la producción de alimentos, capital fijo para la producción de alimentos, mano de obra agrícola, y canales de distribución y comercialización de alimentos operativos (incluido carga y descarga, transporte, transformación, envasado, transporte y distribución y puntos de venta).
Por su parte, en abril último, el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria de la Organización Panamericana de la Salud (PANAFTOSA/OPS-OMS) dentro de las iniciativas de la Red Internacional de Autoridades en materia de Inocuidad de los Alimentos (INFOSAN) produjo el informe denominado “COVID-19 e inocuidad alimentaria: orientación para empresas del sector alimentario”.
Entre las disposiciones establecidas en el documento se destaca lo siguiente:
• Es imperativo, para la industria alimentaria, reforzar las medidas de higiene y proporcionar capacitación al personal, acerca de la actualización sobre principios de higiene de los alimentos, a fin de eliminar o reducir el riesgo de contaminar superficies y materiales de envasado de alimentos, con el virus de los propios trabajadores.
• Los productos abiertos de autoservicio en tiendas minoristas deben colocarse en envases de plástico, celofán o papel.
• Debe considerar no exhibir o vender abiertamente productos de panadería sin envolver en mostradores de autoservicio.
• Deben usarse envases y empaques desechables para evitar la necesidad de limpiar cualquier devolución.
• En el campo de contenedores reutilizable, se deben implementar protocolos adecuados de higiene y saneamiento.
Los envases no transmiten el virus
Con el cierre de las plantas de procesamiento de carne, ¿qué significa esto para la seguridad alimentaria? ¿Son seguros los alimentos que han ingresado al mercado desde esas plantas?
“No hay evidencia de que los alimentos o envases de alimentos estén asociados con la transmisión de la COVID-19. El virus que causa este mal origina enfermedades respiratorias y es mucho más probable que se transmita a través de la transmisión de persona a persona”, aseguró Frank Yiannas, comisionado adjunto de la FDA para Políticas y Respuesta Alimentaria.
Finalmente, Silvio Colombo afirmó: “Diseñar sistemas de empaque estratégicamente resuelve cuestiones como la contaminación plástica, la prolongación de vida de los alimentos y la protección de la salud pública. Además, nos permite ofrecerles a los consumidores lo que desean sin generar desechos innecesarios”.
Fuente: Pack Perú News.
Armando Cuyubamba Pereda.
Lima, Perú.
Edición 47.