
La respuesta a esta interrogante puede ser complicada de responder porque “el futuro es totalmente impredecible”, sostiene Jesper Gustavsson, socio fundador y gerente de Desarrollo Comercial de V-Shapes, quien pronostica que en el año en curso se acelerarán algunas tendencias en la industria del envase y embalaje.
Al respecto, afirma que “hay dos factores clave que están impulsando el cambio: un mayor foco en el cambio climático y la sostenibilidad, y la necesidad de mejorar la higiene”.
“En lo que respecta a la higiene, esto se aplica, sobre todo, aunque no exclusivamente, a los espacios comunitarios, ya sea, por ejemplo, el domingo por la mañana en la iglesia, o en el estadio de nuestro equipo de fútbol favorito”, manifiesta.
Según Gustavsson, la pandemia por coronavirus ha impulsado una mayor demanda de envases monodosis de condimentos y otros alimentos y productos cosméticos. “No hay nada peor que tener dificultades para abrir la bolsita de ketchup o que el contenido rocíe todo lo que nos rodea cuando, por fin, conseguimos abrirla. A todos nos ha pasado, ¡y no es nada divertido!”, añade.
En ese sentido, la propuesta de V-Shapes para envases monodosis es la siguiente: “Basta con usar tres dedos en un solo gesto y el producto se deposita exactamente donde se necesita, ya sea desinfectante de manos o miel”.
La citada compañía ha desarrollado una nueva visión de los envases monodosis, “que sea fácil de abrir y que ocupe menos espacio en los procesos de embalaje y distribución que los paquetes convencionales”.
El tamaño de las bolsitas
V-Shapes apuesta por una estrategia que optimiza el tamaño de las bolsitas en función del contenido deseado y no requiere espacio vacío en la bolsita.
“De este modo, no solo se reduce el tamaño de cada bolsita, permitiendo que quepan más en un solo envío, sino que también afecta a la longevidad del producto que contienen, que de otro modo podría tener una vida útil más corta debido a la oxidación”, asegura Jesper Gustavsson.
Las bolsitas de las marcas dispensan todo el contenido del envase, así se desperdicia menos producto; además, debido a que se fabrican bajo demanda, el proceso genera menos residuos. Adicionalmente, a los consumidores les gusta el hecho de que el producto está contenido en un envase mínimo, que además es reciclable.
“Sé que esto es así, porque aproximadamente el 90 % de las consultas que recibo tienen la sostenibilidad como elemento central. Creemos que este seguirá siendo un importante motor para las marcas en los próximos años”, expresa el gerente de Desarrollo Comercial de V-Shapes.
El ejecutivo espera que la demanda de los laminados reciclables “aumente hasta el punto de que, hacia mediados de 2022,” el 75 % de ellos tengan esta condición.
Fuente: blog de Jesper Gustavsson.
Lima, Perú.
Edición 48.